No recuerdo el URL. Tampoco lo salvE, y en Lynx todas las pAginas se ven mAs o menos iguales. Alta Vista, Excite e Infoseek no producen pista alguna. Yo simplemente bajE el programa de uno de los millones de sitios de la red. "Checa el cOdigo y compila" es mi regla bAsica, pero estaba muy cansado aquella noche, y no me molestE en revisar el cOdigo. SabIa que era insensato simplemente bajar el programa y ejecutar el archivo binario pero, sin importar lo que digan de Bliss, no hay viruses en Linux, cierto? DecidI arriesgarme. Gran error. Computer Girl Lan Lo primero que notE fueron los pechos contra mi cara. Lo segundo que notE fuE el peso del cuerpo al que pertenecIan. Aunque normalmente no me quejarIa de tal situaciOn, tenIa otras cosas en mente (ademAs del hecho de que me estaba costando trabajo respirar). Mi manos temblaban mientras tomaba su cintura y cuidadosamente hacIa rodar a la chica de lado. Creo que la trillada descripciOn de lo bonita que era va aquI, pero de todas formas no le harIa justicia a su delicada belleza. AdemAs, como dije, tenIa yo otras preocupaciones. EnrollE mi suEter para proveerle de una almohada improvisada. Sostuve mi mu~neca cerca de su peque~na nariz respingada cuando una diminuta chispa saltO desde su punta, dAndome un toque. Maldita estAtica. La cara de mi reloj se nublO ligeramente a medida que su respiraciOn perdiOdicamente humedecIa la superficie del cristal. OK, una cosa menos de la que preocuparse. La chica se habIa desmayado, no muerto. SabIa que la tenIa que llevarla a un hospital o algo asI, podrIa estar estar herida. Pero primero... Me levantE para revisar mi computadora, una AlphaStation nueva, la ni~na de mis ojos. ParpadeO el monitor? Sostuve la respiraciOn mientras enfrentaba la pantalla: > error: core dumped > _ TecleE "ls -alt" y apretE "Enter". Para mi gran alivio apareciO el listado del directorio. SoltE un suspiro. Hasta ahora todo bien. Hmmmm, no habIa "core file" alguno. Extra~no. No habIa tiempo para mAs averiguaciones, tenIa que ayudar a la chica. De donde habrIa salido? QuizAs me habIa dormido encima del tablero o algo asI. Por un momento podrIa haber jurado que habIa salido de la pantalla.... SerIa mejor apagar la computadora en caso de que el programa todavIa estuviese activo. UsE "su" para convertirme en super-usuario: > su -l Password: #> shutdown -h now Me encontraba a punto de ejecutar el comando cuando sucediO lo inesperado. "BAKA!!!" Como si el insulto no fuese suficiente, un pu~netazo que casi me ruptura el ri~nOn izquierdo le rindiO a la chica mi absoluta atenciOn. QuE sucediO con la delicada belleza? "BAKABAKABAKABAKA!" "Ya dijiste eso..." balbucI, tambaleando ligeramente, intentando ignorar el dolor (y fallando miserablemente). "BAKAAAA!" En ese momento comprendI que probablemente habIa cometido una seria brecha de etiqueta. La chica estaba furiosa pero en verdad se la veIa linda! "Sabes lo que pasarIa si detienes el sistema?" gru~nO, indignada? "Yo... uh... podrIa apagar la computadora?" Me mirO con rabia. Respuesta equivocada. "DesaparacerIa, baka! QuE clase de personas eres, eh? MAs preocupado por tu computadora que por una pobre chica entre la vida y la muerte! BAKA!" TenIa un buen gancho derecho para alguien que estaba a punto de morir. "Yo... yo lo siento... sOlo iba a... desaparecer? QuE quieres decir, 'desaparecer'"? "Soy una Computer Girl, Lan es mi nombre. Estoy aquI para confortarte y darte mi apoyo, grandIsimo baka!" Oooookay... --- Las noches de invierno son endiabladamente frIas en Estas partes. Tuve amplia ocasiOn de confirmar Este hecho mientras caminaba en la nieve con sOlo un suEter de abrigo. Lan, por otro lado, se veIa de lo mAs comfortable con mi chamarra de invierno. Le quedaba muy grande, pero Esto sOlo la hacIa mAs adorable y por ende todavIa mAs linda. Tarareaba felizmente, caminando detrAs mIo, mientras yo me cubrIa la boca con las manos y soplaba, tratando de evitar una incipiente criopatIa. "Aaaah! COmo _adoro_ la nieve!" arullO. "SI, es grandiosa," le respondI distraIdamente, ponderando quE harIa a continuaciOn. AUn estaba tratando de comprender en su totalidad las implicaciones de nuestra previa conversaciOn: "Una... Computer Girl...? "AsI es, y apreciarIa que borraras el comando de 'shutdown', me estA poniendo nerviosa!" "OK, seguro, pero quE quieres decir con 'desaparecer'?" "Ah, en _verdad_ que eres un baka total! Desaparecer, esfumarme, poof! Si por cualquier razOn la computadora es apagada, se cae el sistema, o hay una falla elEctrica, Lan-chan es historia. AsI es como funcionan las Computer Girls... "Eso debe de ser realmente inconveniente." "Dile eso a las Windows y Mac CGs! Las pobres chicas nunca duraban mAs de un par de horas. Hubo que descontinuar el soporte de esas plataformas...." Yo simplemente asentI. Aunque normalmente no hubiese habido problema, hacIa un par de semanas que habIa instalado un nuevo kernel en fase beta. TenIa todavIa algunos problemas, y una tendencia a fallar luego de tres o cuatro dIas. De hecho habIa tenido que apagar y prender la mAquina esa misma ma~nana. Sin embargo, no quise decirle nada de Esto a Lan, que claramente tenIa uno o dos tornillos ligeramente sueltos. Me fijE en la hora: 1:05 am. Estaba ya muy cansado, no habIa comido en mAs de doce horas. DecidI tomarlo con calma por el momento. "Um, gustarIas cenar?" Y asI me encontrE atravesando la nieve en medio de la noche, congelAndome las pesta~nas con una hermosa "Computer Girl" caminando detrAs mIo. "Dije: como _adoro_ la nieve!" Su voz ya no era arulladora. DebI de haberme dado cuenta. "Si, es gran..." "BAKA!" La bola de nieve impactO contra la parte posterior de mi cabeza. Para colmo era grande, casi me tira de boca. "Aaaah! EstA frIa! FrIa! Peque~na infe...!" Daba de saltos tratando desesperadamente de quitarme los trozos de nieve pegados a mi cabeza y cuello. "Hmph! Eso te pasa por ignorar a Lan-chan!" contestO, inclinando ligeramente la cabeza con gran indignaciOn. La posibilidad de ejercer represalias surgiO en mi mente mientras ella pasaba junto a mI, dejAndome atrAs. De repente se detuvo y se diO la vuelta, atravesAndome con la mirada. La posibilidad de ejercer represalias abandonO mi mente. Afortunadamente ya casi habIamos llegado a nuestro destino. "Dos, no fumar, por favor." El mesero levantO las cejas muy ligeramente. Era yo un asiduo cliente del restaurAnte de 24-horas, siempre comiendo solo a las altas horas de la noche despuEs del trabajo. Lan le sonriO coquetamente, y por un momento el hombre se quedO helado, sonriendo estUpidamente. Ruidosamente, me aclarE la garganta. Recuperando la compostura, nos mostrO el camino. Le dI una rApida mirada penetrante a Lan, pero ella simplemente me gui~nO el ojo. De pronto se me ocurriO que no habIa razOn alguna por la que me deberIa importar su coqueteo. Nos sentamos y ella comenzO a estudiar el menu. Yo pedirIa el desayuno, como siempre. El resto de la comida era horrible, lo sabIa perfectamente. Fuera del horario, lo Unico que valIa la pena del lugar era la enorme rocola que tenIan. ContenIa mAs de 100 CDs, mUsica de los 80's en su mayorIa. Se escuchaba "Ophelia" tocar, y un atisbo de melancolIa tocO mi corazOn. "Listos para ordenar?" "SI, yo quisiera el desa..." Mi voz se perdiO cuando notE que Lan me miraba intentamente, sus apretados labios formando apenas un puntito. "Um, mejor ordena tU primero, Lan..." "OK!" exclamO, a medida que comenzaba a enumerar entradas del menU, "Quisiera un plato de ravioles, una fajita de pollo, el pastel de carne, una hamburguesa con queso y cebollas fritas, y de postre, un pastel de chocolate cubierto con helado de vainilla y una malteada de frambuesa, por favor." "Algo de beber?" preguntO el mesero, asombrado, mientras tentaba mi cartera nerviosamente. "Coca. DietEtica." "Si, claro. Y usted...?" "Yo, ah... un desayuno... huevos revueltos, tostada blanca..." "VolverE con su orden en, um, unos minutos." CerrE los ojos, suspirando profundamente. Luego de unos momentos los volvI a abrir, y notE que Lan estudiaba con curiosidad sus alrededores. Por primera vez esa noche tuve oportunidad de analizar con calma sus facciones. Mis descripciones hasta ahora han sido precisas, pero posiblemente un poco vagas. Pelo ligeramente cafE enmarcaba su cara, la cual consistIa en su mayor parte de dos grandes ojos grises sobre una diminuta nariz y una peque~na boca bordeada por finos labios pAlidos. Era mAs bien baja, no mAs de 155, y bastante delgada, al menos hasta que llegase la comida. Se habIa quitado mi chamarra, y por primera vez notE su extra~no vestir, algo asI como el concepto "futurista" de la ropa que existIa en los 70s, incluyendo traje y botas. "QuE?" Ahora ella era la que me miraba a mI, su cabeza ligeramente inclinada hacia su izquierda. "Eh? Yo, um, me preguntaba..." "Ya me imagino," respondiO, con una sonrisa picaresca. "No, no, me refiero a que... QuiEn eres, en realidad? De dOnde vienes? Por quE estAs aquI?" "No Esto otra vez!" exclamO, exasperada. "Ya te lo dije _dos_ veces, soy Lan, una Computer Girl, versiOn 1.0.0a para Digital Alpha Linux, build 215, first public release. FuI compilada por el Programador Maestro hace tres horas, seis minutos, y seis segundos, y anunciada en la pAgina de red trans-dimensional un minuto despuEs. Por azares del destino me copiaste y aquI estoy!" "Pero por quE? Por quE yo? O acaso hay miles de Computers Girls siendo distribuIdas a travEs de la red en Estos momentos? "Ahhhh, tu bakanEs es verdaderamente sorprendente! Claro que no! Hasta ahora sOlo han habido seis Computer Girls. Dos nunca fueron hechos pUblicas, las otras dos son las versiones para Mac y Windows que Antes mencionE, pobrecillas, y finalmente la chica HURD, aunque su distribuciOn estA seriamente en duda...." "AsI que... eres la Unica...?" AsentO casi imperceptiblemente, con una peque~na sonrisa. En Esta ocasiOn, sin embargo, habIa algo mAs tras esa sonrisa, algo un poco distinto, un poco... triste. "Vaya al fin! Me muero de hambre!" El mesero dejO los huevos revueltos frente a mI, y una plEtora de platos frente a Lan. Ella comenzO a comer con gusto mientras yo cortEsmente trataba de esconder mi asombro. Comenzamos a hablar de cosas, guerras de nieve, el invierno, mis estudios, pereza, juegos de video, Quake, mUsica. Durante una pausa en nuestra plAtica me sorprendiO darme cuenta de que Lan habIa comenzado a tomar su postre. El tiempo habIa volado, y me llamO la atenciOn que habIa sido yo el que mAs habIa hablado. A pesar de ser tan impetuosa, Lan resultO ser una admirable audiencia, una cualidad, debI de haber imaginado, cuidadosamente programada en una Computer Girl. Una hora despuEs nos levantamos para irnos. Al abrirle la puerta a Lan escuchE "Forever Young" tocando suavamente. Maldita sea. --- "Henos aquI!" Me ponIa un poco nervioso el haber llevado a Lan a mi apartamento, ella era una extra~na despuEs de todo. Una _chica_ extra~na. Sin embargo simplemente parecIa lo correcto, y ella se portaba como si fuese lo mAs natural del mundo. "Wow!" exclamO, corriendo hacia las grandes ventanas. Vivo en el piso 27, mirando hacia el centro de la cuidad. Una vista salida de Blade Runner, me encantO desde que la vI por primera vez. "Puedes acostarte en mi cama, Lan, yo dormirE en el sofA" le dije, con no poco orgullo de mi caballerosidad. "TonterIas! Hay _mas_ que espacio suficiente para los dos en la cama!" respondiO, rebotando sobre el colchOn al sentarse dando un saltito hacia atrAs. "Um, Lan, es una cama sencilla. Apenas entro _yo_" le dije, preguntAndome por quE demonios estaba discutiendo. "Bueno, OK, ya que insistes," respondiO, con una mirada picaresca. "Uh, si, um, bueno, creo que me darE un ba~no entonces, um, si no te molesta..." "Por quE habrIA de molestarme? A menos que quieras compa~nIa..." dijo, a medida que su sonrisa se ampliaba. SI! SI! "No! Digo... bueno, no es que... um... tU crees...?" "Baaaaakaaaaaaa...." sussurO burlonamente, en voz baja, acostAndose en la cama. Me sentE en el inodoro, esperando a que se llenara la tina, repasando los eventos del dIa, ponderando como uno normalmente hace durante aquellos momentos de alivio biolOgico (a los cuales Lan, por alguna razOn, parecIa inmune, a pesar de su voraz apetito). Cuando luego me metI al agua comenzO a ponerse de manifiesto el peligro latente de la situaciOn. Yo en realidad no sabIa nada de Lan, y lo poco me que habIa dicho era cuando menos descabellado. Computer Girls? Paginas trans-dimensionales en la red? Me empecE a poner mAs y mAs nervioso. Seguro, era linda, pero podrIa ser una de sus tantas personalidades psicOticas. ImAgenes de Janet Leigh cruzaron mi mente. Aquella navaja de cocina que habIa comprado la semana anterior estaba en el lavabo, sucia, pero aUn asI.... Me apurE a salir de la tina, y apretE la oreja contra la puerta. Silencio. Me esperaba acaso? Me envolvI una toalla alrededor de la cintura, me armE con el destapaca~nos, y atisbE una mirada por la puerta entrieabierta. Le tomO unos momentos a mis ojos ajustarse a la oscuridad. EntrE a la recAmara y notE un bulto sobre la cama. No me podIa descuidar, podrIa ser un truco. Arma de plomerIa en mano, me aproximE silenciosamente con furtividad felina. Lan estaba de costado, durmiendo calladamente. La completa calma de sus rasgos formaban una expresiOn que no habIa visto Antes, de tibieza y una ternura reconfortante, muy distinta a su picarez cuando despierta. Chorreando agua, envuelto en una toalla, destapaca~nos en mano, de repente me sentI un poco ridIculo. "Hmpg, baka," murmurO Lan de dormida, a medida que se daba la vuelta para acostarse de espaldas, las sAbanas deslizAndose un poco hacia abajo. Se me habIa ocurrido ofrecerle Lan uno de mis piyamas. Claro que se me olvidO, pero a pesar de que me hubiese gustado decir que me sentIa arrepentido, la imagen de sus senos casi hizo explotar mi pecho. La toalla alrededor de mi cintura se estaba aflojando, aunque no parecIa estar en peligro de caerse. Repentinamente decidI llevar a cabo una rApida retirada. Mientras miraba su, um, cara por Ultima vez esa noche, notE su expresiOn otra vez. No, no la dulce, la _otra_. Antes de irme a dormir decidI conectarme a la universidad desde mi laptop. Algo me habIa estado molestando desde que conocI a Lan. AccesE a la AlphaStation y procedI a investigar lo que habIa sucedido cuando corrI aquel extra~no programa. Un mensaje de coredump habIa aparecido, pero el archivo core no estaba presente aUn a pesar de que el coredumpsize no estaba limitado. Esto, sin embargo, no era lo que mAs me preocupaba, sino el archivo que habIa bajado. Ya no estaba ahI. BusquE todo el disco duro. Nada. No entendIa que era lo que habIa pasado. El commando "free" indicaba que las fugas de memoria en el kernel pronto causarIan problemas. CorrI "top": 03:38am up 1 day, 0 hrs, 39 min, 1 user, load average: 1.00, 1.01, 1.00 67 processes: 65 sleeping, 1 running, 1 zombie, 0 stopped CPU states: 98.2% user, 1.8% system, 3.7% nice, 0.0% idle Mem: 64088K av, 51270K used, 1032K free, 35768K shrd, 22176K buff Swap: 39236K av, 248K used, 38988K free 22396K cached PID USER PRI NI SIZE RSS SHARE STAT LIB %CPU %MEM TIME COMMAND 55 mp 16 20 12530 9582 7596 R 0 96.7 70.5 2:52 Lan 73 mp 16 0 536 536 396 R 0 2.5 0.8 0:02 top 1 root 0 0 340 340 276 S 0 0.3 0.5 0:16 init 2 root 0 0 0 0 0 SW 0 0.0 0.0 0:00 kflushd 3 root -12 -12 0 0 0 SW< 0 0.0 0.0 0:00 kswapd 4 root 0 0 0 0 0 SW 0 0.0 0.0 0:00 nfsiod 5 root 0 0 312 312 256 S 0 0.0 0.4 0:00 kerneld 6 root 0 0 304 304 252 S 0 0.0 0.4 0:00 mingetty Me salI de la computadora. Me acostE en el sofA, preocupado. DespuEs de unos minutos la fatiga me ganO, y finalmente logrE dormirme. --- "Keiichi-san!" Belldandy estaba siendo succionada por el vacIo, incapaz de escapar el juego de fuerzas cOsmicas. Un amenazador cielo rojo sobre mi, la atmOsfera llena de terror. "RApido!" gritO Skuld, "No puedo teclear! Mis manos estAn demasiado pegajosas con helado! _Tienes_ que recompilar y cerrar el portal! El destino de Belldandy, y del mundo, se encuentra en tus manos!" "Keiichi-san!" MirE el tablero. Los sImbolos en las teclas era incomprehensibles, una extra~na mezcla de griego, hebreo y arAbigo. "ApUrate, o serE..." Skuld desapareciO con un "pop". Belldandy imploraba con esos grandes ojos temblorosos de ella a medida que la oscuridad comenzaba a envolver su cuerpo. "Keiichi-san!" ComenzE a escribir, adivinando las letras de acuerdo a su posiciOn. "m" El sudor me caIa por la frente, se me metIa en los ojos y me goteaba de la quijada. "a" La tierra temblaba, truenos rugIan, Belldandy gemIa. "k" "Keiichi-san!" gritO una voz diferente, pero familiar. Por un momento quedE helado. Levantando la vista, vI a Lan casi totalmente envuelta en la nulidad maligna. Me mirO con el mismo miedo y desesperaciOn que yo sentIa. "e" CerrE mis ojos a medida que apretaba la tecla mAs grande del tablero. Silencio. Lentamente, abrI los ojos. "GENERAL PROTECTION FAULT" A medida que el mundo se colapsaba a mi alrededor, escuchE a Lan gritar... --- "DESPIERTA!" AbrI mis ojos, my cuerpo todavIa rIgido en un espasmo. Lan se encontraba inclinada sobre mI, una expresiOn de cierta repugnancia dibujada en su cara. "En verdad te gusta esa Belldandy, no? Realmente eres patEtico, fantaseando acerca de un personaje de caricaturas. Ahora entiendo por quE acabE aquI contigo!" "Qu... que?" balbucI, todavIa no del todo consciente. "Estas cintas tuyas," continuO, sosteniendo "Ah! Megami-sama" cerca de mi cara. "Francamente, estoy preocupada." "Cintas?" "Si, cintas. He estado viendo Estos videos tuyos. Rara vez he visto tales sensiblerIas!" "No son mIos," gemI, notando con cierta decepciOn que Lan ya se habIa ba~nado y vestido, "tengo que devolveros a la tienda de videos. Y no tengo 'fantasIas' acerca de personajes de caricaturas!" "Ah si?" sonriO, "De Estos tampoco, 'Keiecchi-san'?" "Magical Twilight" se materializO en sus mano. Estaba recuperando el sentido rApidamente para ese punto. "Ah... yo... bueno... um, yo... yo no tengo la mAs remota idea de dOnde vino eso! Recuerdo claramente haber preguntado por 'Twilight of the Cockroaches', un documental sobre cosas de la naturaleza...." "Si cOmo no, 'naturaleza', seguro, y Esto pertenece a tu colecciOn de 'National Geographic', supongo?" PAtti Davis me sonreIa desde la portada del Playboy. "Yo puedo explicar eso! Lo comprE por la entrevista de Bill Gates, debe ser detenido a toda costa!" "AdemAs," respondI bruscamente, empezando a enojarme, "quiEn te crees que eres, buscando entre mis cosas?" "Ah, pobre Lan-chan!" suspirO, "Ejecutada por semejante bakecchi...." "Bueno, crEeme, estoy comenzando a desear el no haber...." De repente Lan se inclinO hacia mI, su cara llenando mi campo de visiOn, su hermosa nariz casi tocando la mIa. InstantAneamente me encontrE perdido en sus grandes ojos grises, su tibio aliento acariciando mi boca, quitAndome la respiraciOn. "Estabas comenzando a desear el no haber quE?" sussurO, inclinando su cabeza ligeramente hacia la derecha, acercAndose mAs y mAs. Cual pescado fuera del agua, simplemente me quedE boquiabierto, incapaz de hablar. Acaso sus labios rozaron los mIos? SentI la tibieza de su mejilla, apenas un milImetro de la mIa, el aroma de su pelo apenas hUmedo impregnando la atmOsfera, intoxicante, sus suaves senos muy ligeramente apretados contra mi pecho. "Sabes lo que _yo_ deseo?" susurrO, sus labios casi tocando mi oreja, haciendo temblar mi cuerpo. "QuE?" alcancE a decir, sin aliento, mi corazOn palpitando con tal fuerza que estaba seguro que ella lo podIa sentir. Por una breve eternidad nada sucediO. Lan seguIa encima mIo, sin moverse, mientras yo permanecIa acostado, paralizado, congelado en un estado de dulce terror. Mi pecho comenzO a doler, mi visiOn se nublaba. La poca razOn que me quedaba se sorprendiO al descubrir que estaba empezando a desmayarme... en cualquier momento.... "Desayunar!" Lan se levantO de golpe, casi pude sentir el aire frIo llenar el vacIo que su cuerpo habIa creado. "No tienes hambre?" dijo con picardIa, dirigiEndose hacia la cocina. "Soy una _gran_ cocinera, sOlo uno de los tantos talentos de Lan-chan, ya verAs!" "Si, famElico," logrE responder, luchando contra un fuerte episodio de nAusea, similar al que uno siente tras una violenta descompresiOn. --- radio, claramente desentonando. Por mi parte, yo me metI en mI recAmara y rApidamente entrE a mI cuenta. La situaciOn era semejante a la de la noche anterior, aunque la memoria disponible habIa disminuIdo notablemente. A pesar de todas esas tonterIas sobre "Computer Girls", el proceso "Lan" me preocupaba.... Soy un cientIfico. Bueno, un estudiante de posgrado, da igual. Lo que ella decIa era fIsicamente impossible. Solo sucedIa en pelIculas, comics, y fanfics. Era simplemente imposible. Y sin embargo... Necesitaba mAs tiempo. El problema de memoria del kernel estaba empeorando bajo la carga del sistema. Se debIa a un problema fundamental de programaciOn, imposible de arreglar simplemente recompilando y sustituyendo un mOdulo (al menos hasta donde yo sabIa). Por otro lado no era yo un experto en el asunto, pero era claro que un simple HOW-TO no iba a ayudar. "A desayunar!" gritO Lan, sin necesidad ya que mi apartamento de una recAmara es bastante peque~no. "Un segundo!" Me sentE ahI por unos momentos. De repente me dI cuenta que no le querIa decir a Lan sombre la inminente falla del sistema, no querIa... preocuparla? "Se estA enfriando!" gritO de nuevo, algo mAs agudamente. Con suerte un breve mensaje a Usenet y a la lista de correo de Linux serIan suficientes. Los fines de semana son de poca actividad pero tenIa fE de que algUn hacker de buen corazOn me pudiese ayudar. Una cuantas lIneas explicando el problema y mandE mi mensaje al mundo. A medida que me salIa de mi cuenta escuchE a Lan desde la puerta. "Que tanto estAs haciendo? Probablemente algo ecchi en la red, no? Baka!" "Ah, no, sOlo checando mi email..." "Hmph!" fuE su respuesta, cruzando los brazos y desviando la mirada, indignada. "Huele delicioso, por cierto..." le dije, aproximAndome. "De verdad?" me dijo, mirAndome de reojo, su furia rApidamente disipAndose. "De verdad," le contestE calladamente, a medida que empezaba a comprender la manera de pensar de Lan, o al menos tal era mi esperanza. AdemAs, _en verdad_ olIa delicioso. --- El dIa era extremadamente frIo, aunque Esta vez los dos estAbamos mejor preparados. Le dI a Lan una chamarra de invierno que mi mamA habIa dejado, y realmente le quedaba bastante bien. TambiEn se puso mi gorro, una capucha de picos que le quedaba muy graciosa. Con su nariz y sus mejillas sonrojadas por el aire helado, se habIa convertido en una hermosa arlequIn. A medida que caminAbamos por el parquecito cerca de mi casa Lan de repente notO mi mirada. "Que?" "Uh, nada," respondI, desviando la mirada, diciEndome a mI mismo que tenIa que evitar el ser cautivado. "Lan," le dije, tratando de cambiar de tema a cosas mAs serias, "quiEn es el 'Programador Maestro'?" "El PM? Oh, es el Pez Gordo, el hacker trans-dimensional extraordinaire, debugger del Aleph, programador de la mayorIa de los continuos espacio-temporales, tanto fIsicos como imaginarios, programador de la Vida y la Muerte. TambiEn escribiO 'Space Invaders'. EstA muy orgulloso de eso. "Sin duda," respondI, cuidadoso de la bola de nieve que Lan estaba tratando de esconder. "Hay alguna manera de ponerse en contacto con El?" "Bueno, no le gusta mucho el email. DespuEs de ser inundado por spam de varias realidades se hartO y decidiO mantener en secreto su direcciOn en la red. Temo que no sE cOmo contactarlo. "Por quE?" preguntO, entornAndo los ojos. "Uh, bueno, yo sOlo querIa..." "QuerIas quejarte! Es eso?! Crees que tengo defectos de programaciOn!" dijo, dejando caer su bola de nieve. "QuE...?" "No es mi culpa que sea una primera versiOn!" llorO, los lagrimones cayEndole por las mejillas, "No es mi culpa que mi sistema heurIstico estE todavIa en beta!" "No! No es eso! Yo sOlo... yo sOlo quiero entender lo que EstA pasando... entenderte a tI..." "Ya te dije, estoy aquI para ayudarte!" "Pero... ayudarme con quE?!?" "Eso!" Lan se detuvo repentinamente, extendiendo un brazo, sus labios formando aquella sonrisa picaresca tIpica de ella, lAgrimas ya mAgicamente desaparecidas. Nos encontrAbamos parados en medio de la acera. Mi mirada lentamente siguiO la direcciOn en la que apuntaba, aunque yo ya sabIa dOnde estAbamos. La gran librerIa se cernIa junto a nosotros. Yo simplemente me quedE parado ahI, ligeramente en shock. Me volvI hacia Lan, que me estaba mirando con cierta compasiOn. "COmo... cOmo supiste...? "Porque," respondiO en voz baja, "para eso son las Computer Girls." --- La habIa visto por primera vez un SAbado por la tarde, mientras me encontraba leyendo una de esas guIas con crIticas de pelIculas con las cuales estaba casi unAnimemente en desacuerdo. Ella pasO junto a mI rApidamente, cargado una docena de copias de "El Nombre de la Rosa" de Eco. A pesar de ser bonita, dudo que se pueda decir que era hermosa. LlegAndome apenas al pecho, de pelo negro que le caIa a los hombros, sus rasgos pAlidos se encontraban acentuados por su manera algo gOtica de maquillarse. HabIa cierta dignidad y gracia en su manera de llevarse que algo tocO dentro de mI. La seguIa mirando a medida que acomodaba los libros, sin darme cuenta que la habIa empezado a vigilar. Ella debiO de haber notado mi mirada porque de repente se volteO hacia mI. LogrE una tIpica sonrisa incOmoda, la cual era generalmente respondida bajo esas circumstancias por una sonrisa amable que sin embargo mostraba indudable desprecio. La chica, sin embargo, simplemente me sonriO breve pero tiernamente Antes de seguir con su trabajo. No podIa dejar de pensar en ella. Siempre fuI un parroquiano de las librerIas locales, pero me encontrE visitando mAs y mAs la que ella trabajaba. Luego de unas pocas semanas se volviO rutina el visitar el tercer piso los SAbados o Domingos (ella sOlo trabajaba los fines de semana), y quedarme una media hora tratAndome de concentrar en algUn libro, con la esperanza de obtener alguna mirada furtiva de ella. En las pocas ocasiones que logrE hacer contacto visual me sonriO de esa manera tan bonita de ella, mientras yo simplemente hacIa una mueca, nunca atreviEndome a hablarle. Estas ridIculas visitas ya llevaban un par de meses. Curiosamente, mis andares por entre libreros me habIa llevado a familiarizarme con autores que jamAs habIa leIdo Antes. Mi amor por "Lolita" de Nabokov, por ejemplo, naciO durante esos episodios literarios vagamente erOticos. Yo nunca le habIa dicho Esto a nadie. Dudaba mucho que jamAs tendrIa el valor de hablarle, y por ende la vida continuaba, tediosa, siempre en espera de esa furtiva, magnIfica media hora. Hasta ahora. --- "Espera un segundo!" "Vamos! SOlo _habla_ con ella, si?" insistIa Lan, jalAndome del brazo. "No te va a morder! Aunque claro, con suerte quizAs _sI_! Tee-hee!: "Mira Lan, tengo que regresar Estos videos, de otra manera me van a cobrar una mul..." "TonterIas! Tenemos bastante tiempo!" Finalmente logrO arrastrarme dentro de la tienda. EstA era la librerIa mAs grande de la cuidad, y cientos de personas se encontraban ya comprando regalos de Navidad. "Tercer piso, verdad?" "Um, si." COmo _sabIa_!? A medida que subIamos por la escalera elEctrica mirE nerviosamente a mi alrededor. "Esto _no_ es una buena idea, Lan, hasta donde ella le concierne soy un queso total. "Buena, ella tiene _razOn_! SOlo tienes que demostrarle que eres un rico queso." "Pero cOmo? No sE quE decirle! HarE el ridIculo!" "Ah, que baka tan despistado! _Ya_ has hecho el ridIculo," dijo Lan burlonamente. "PIdele una cita cuando salga del trabajar...." "QuE? Ahora?!?" "Claro! Mientras Antes mejor! Dame esos, yo los devuelvo," dijo Lan, tomando la bolsa con los videos. "Y si dice que no?" "Then the world will instantly explode!" "Entonces el mundo explotarA instantAneamente!" Iba a debatir Este Ultimo punto, pero habIamos llegado ya al tercer piso, y estaba cayendo en aquel estado catatOnico que me rendIa incapaz de argumentaciOn coherente. Nos encontrAbamos junto a las guIas de viajes. Ella trabajaba en la secciOn de literatura, al otro extremo de la librerIa. "OK, te espero aquI, pero no te voy a perder de vista! No trates de escaparte, Lan-chan no es tan fAcilmente enga~nada." Le dI a Lan una Ultima mirada suplicante. "Vamos! Shoo! Shoo!" Lentamente caminE por los pasillos laberInticos, ponderando quE iba a hacer. PensE leer un libro para pasar el rato, pero dudaba que Lan serIa derrotada por tales tActicas. DI vuelta a la izquierda, hacia su "zona de trabajo". Y el mundo explotarIa instantAneamente.... El mundo, claro estA, no explotarIa, y eso es lo que me molestaba. QuE importaba si dijese que no? QuE tal si _aceptaba_? SentI un peque~no rayo de esperanza nacer dentro de mI. QuizAs Lan tenIa razOn, quizAs habIa sido un tonto. Ella habIa demostrado cierta amabilidad para conmigo, y aunque sOlo fueron atisbos seguIan siendo una buena se~nal. En el gran esquema de las cosas el riesgo difIcilmente era algo de vida o muerte. A medida que ganaba valor, mi determinaciOn se volvIa mAs firme, y apurE el paso. Le hablarIa con calma, posiblemente sugirerIa un inocuo tete-a-tete el la cafeterIa del primer piso. No hay nada de malo en eso, no? VirE decididamente a mano derecha para entrar a un pasillo, acelerando aUn mAs. Casi me le caI encima. Se encontraba de rodillas, acabando de acomodar unos libros. Se puso de pie, sonriEndome fugazmente, y pidiO permiso al pasar junto a mI. "Um, hola!" logrE balbucir. Se diO vuelta. TenIa ojos profundamente negros, nunca lo habIa notado. "Le puedo ayudar en algo?" Calma! RelAjate! Piensa! Habla! "Yo, bueno... estaba... estaba pensando...." "SI?" preguntO, levantando ligeramente las cejas, la traza de una placentera sonrisa en sus labios. "Yo... yo... estaba buscando un libro... um... 'Flores para AlgernOn'?" "Por Daniel Keyes?" "Ah, sI, ese..." "Si, estoy segura que lo tenemos," repuso, rApidamente caminando a lo largo del pasillo, meintras la seguIa ciegamente, insultAndome a mI mismo. Llegamos a la secciOn "k", en la cual obviamente se encontraba la novela de Keyes. "AquI estA," dijo ella, entregAndome el libro, "'Flores para AlgernOn'". "Gracias," fuE todo lo que pude decir, incapaz de ofrecer nada mAs que una triste sonrisa. "Con gusto," respondiO, sonriente. Acaso notE una ligera traza de tristeza en sus rasgos tambiEn? Nunca lo averiguE. Otro cliente ya le estaba preguntando por otra cosa. Me dejO solo, estupefacto. Momentos despuEs, regresE para encontrarme con Lan. --- La hallE leyendo una guIa de viaje del JapOn. "Eh? Ya de regreso?" Lan dijo, mirAndome con sospecha. Le mostrE la copia de "Flores". Lan no estaba impresionada. "Se supone que le tenIas que pedir una cita, no un libro!" Lan dijo, algo exasperada. "Vamos Lan," le dije calladamente, "devolvamos las pelIculas." Lan abriO la boca para protestar, pero reconsiderO, por lo que me encontrE agradecido. Lan guardO la guIa pero insistiO que comprAramos el libro. Luego me tomO de la mano y me sentI un poco mejor. Salimos de la tienda en silencio, y no hablamos por un tiempo. Estoy seguro que Lan sabIa exactamente cOmo me sentIa en esos momentos, y lo que estaba pensando aquella tarde. COmo quisiera haber podido decir lo mismo acerca de mI con respecto a ella! --- "Conoces bien el JapOn?" aventurE. Lan me mirO con cierta confusiOn. "Nunca he estado ahI. Apenas fuI creada ayer, recuerdas? Por lo que leI parece ser un lugar interesante..." "Bien, pero sabes JaponEs, no?" "Yo? QuE te hace pensar eso? A Lan-chan no le gustan los idiomas humanos," dijo ella, con un peque~no puchero, "son muy ineficientes y lentos. Siendo programada con todas esas palabras y reglas gramaticales baka casi me volviO loca!" "Pero dices 'baka' y '-chan' todo el tiempo, y sabes lo que significa 'ecchi'," respondI. "Hubieses preferido que te llamase 'sukebe'? Lan sonriO con picardIa, "SE que has estado husmeando donde no debIas, peque~no diablillo!" "QuE quieres decir, 'husmeando'?" "Exactamente quE planeabas hacer con ese destapaca~nos?" "Tu... tu _sabes_?" "TruhAn!" Lan riO, sacudiendo los coloridos tentAculos sobre su cabeza. Pronto llegamos a la tienda de video, y luego de devolver las cintas notE que Lan estaba mirando con curiosidad las cajas de la secciOn de anime. "AsI que te gusta Esto?" preguntO sarcAsticamente. "EstA OK...." respondI indiferentemente. "Eso no fuE lo que dijiste acerca de Belldandy Esta ma~nana," dijo. "No es _todo_ asI, sabes? Podemos ver otra cinta y te muestro." "Hmmmm, veamos," Lan empezO a tomar cintas del estante, "'Urusei Yatsura, una hermosa oni-alIgena conoce al lascivo Ataru....'" "Ese _no_ es un buen ejemplo, Lan." "OK, quE tal Esta? 'Airbats, dos hermosas mujeres piloto....'" "No! EstAs escogiendo todas las que...." "'No Need For Tenchi! Cuando Tenchi descubre una hermosa demonio....'" "No, Lan, no!" Mira, veamos aquI, uh... ah! 'Battle Angel'! Gran historia cyperpunk de auto-descubrimiento." Nada impresionada, tomO la caja y comenzO a leer en voz alta. "Cuando el Cyber-Doctor Ido encuentra una hermosa chica cyborg...." Nausicaa, alas, no llegO al rescate. De repente se me ocurriO que.... "Oye Lan, nunca has visto una _verdadera_ pelIcula, no es asI? En el cine?" Lan levantO la mirada abruptamente, sus ojos bien abiertos. Lentamente sacudiO su cabeza. Esta vez fuI yo el que la tomO de la mano, y la guiE fuera de la tienda de video. --- "Si ves a mi esposa... dile... dile que la amo... que es mi colibrI..." Habla volUmenes de mi estado mental en aquellos momentos el hecho de que el sentido encargo de Cameron Poe haya logrado rodear al cInico aferrado muy dentro de mI. Para mi sorpresa sentI empatIa por Este tipo y la bUsqueda de su esposa e hija. Lan no lo hacIa mAs fAcil, podrIA jurar que la escuchaba lloriquear. Afortunadamente Poe pronto nos demostrO que "Dios existe" matando a quien se le ponIa enfrente. Ya habIa visto la pelIcula una vez, pero nunca me cansarE de ver a Malkovich valpuleado, estacado, desmembrado, aplastado, electrocutado, arrojado y decapitado en un intervalo de cinco minutos. "Wow!" Lan exclamO, cuando luego tomAbamos una malteada (bueno, tres en su caso), en una heladerIa cercana. "Eso fuE grandioso! Y tanto _ruido_!" "AsI es," respondI, "el THX fuE dise~nado con ese propOsito. El estrellar de un CK-123 herido sobre Las Vegas nunca sonO tan bien...." Era divertido hablar con alguien despuEs de ver una pelIcula, otro de los peque~nos placeres de la vida destrozado por la soledad. Luego de aproximadamente media hora tuve que ir al ba~no, lo que me hizo ponderar nuevamente la curiosa fisiologIa de Lan. Entonces me acordE. Ella era una Computer Girl. El pensamiento me puso nervioso. Me lavE las manos rApidamente y regresE a la mesa. EncontrE a Lan escribiendo algo en su individual. "Gracias!" le dijo al mesero, devolviEndole una pluma mientras yo tomaba asiento. "QuE haces?" "Oh, nada," me dijo, entregAndome un peque~no cuadro de papel que acababa de cortar. Lo leI, incapaz de comprenderlo. "QuE es Esto?" "Digamos que es... un memento de una bonita tarde, si?" respondiO ella, con una dulce sonrisa. Le sonreI de regreso, tratando de esconder mi preocupaciOn. "DeberIamos regresar, Lan, se estA haciendo un poco tarde...." "SI, deberIamos," respondiO con una traza de melancolIa en su voz. "DespuEs de todo," a~nadiO rApidamente, "tenemos cosas importantes que hacer ma~nana, ne?" Me gui~nO el ojo mientras yo simplemente asentI, doblando el peque~no mensaje que me habIa dado dentro del bolsillo de mi camisa. --- Esa noche luego de que Lan se acostO entrE a la AlphaStation en la universidad. RevisE la situaciOn de la memoria y descubrI que las cosas habIan empeorado considerablemente. Algunos procesos ya se habIan estrellado o convertido en procesos zombie; el swapping, aunque esporAdico, continuaba en aumento. El sistema comenzaba a desmoronarse. Me salI de la Alpha para entrar en la computadora que manejaba mi email. Mis esperanzas subieron cuando vI media docena de mensajes en mi buzOn de llegada, pero se disiparon rApidamente cuando leI las respuestas que habIa recibido. Todas decIan bAsicamente lo mismo, no habIa manera de arreglar el kernel sin apagar la computadora. Con respecto a salvar el programa, la Unica sugerencia era provocar un coredump y analizar la imAgen binaria. Yo sabIa, sin embargo, que Este proceso en particular no crearIa un archivo core. No habIa esperanzas. Un beep repentino me sobresaltO. La banderita de "correo nuevo" saltO. El encabezado indicaba otra respuesta a mi pregunta. Cuando me fijE quien lo habIa mandado mi corazOn saltO un latido. LeI el mensaje rApidamente, incapaz de comprender los aspectos mAs esotEricos del kernel. No podIa garantizar nada, pero me prometiO un parche para el dIa siguiente. RevisE el directorio telefOnico. Eran seis horas mAs tarde en Finlandia, lo que significaba que el parche probablemente llegarIa el Domingo por la tarde. Era arriesgado, pero era tambiEn mi Unica esperanza. Le mandE un email de agradecimiento al hombre y me salI de la computadora. Me cambiE de ropa en la oscuridad y me acostE en el sofA. HabIa sido un dIa agridulce, pero uno que no hubiese cambiado por nada PensE en la voluble Lan, su misterioso origen y su extra~na obsesiOn por encontrarme pareja. PensE en la chica de la librerIa y en Lan en la tienda de video. TambiEn recordE al "Programador Maestro". Acaso se supone que era Dios? Un ateIsta endurecido de anta~no, habIa yo lentamente evolucionado (progresado?) hacia un moderado agnosticismo. QuizAs haya un Dios, pensE, pero ciertamente no el que predican las religiones. ("Si Dios no existiese, serIa necesario inventarlo.") Las caracterIsticas humanas contradicen a la omnipotencia. Si acaso, somos un producto secundario de la existencia de una realidad fIsica, la cual es incapaz de comprehensiOn of cuidado alguno. Simplemente es. Las "explicaciones" de Lan, McLuhanescas como eran, me hicieron pensar en una discusiOn que encontrE en la red hace algUn tiempo. La realidad es un cuadro bastante complejo, existen leyes fIsicas que intentamos entender, que son hermosas y universales. En Ultima instancia nosotros existimos porque Este Orden existe, nos forma y gobierna. AsI la gente puede leer, entender y reaccionar a Esta oraciOn porque las leyes de Maxwell rigen sus monitores, su ojos, y las peque~nas conexiones dentro de sus cerebros. La pregunta es, si el electromagnetismo fuese "diferente" de alguna manera, si, digamos, la quImica dentro de nuestras cabezas se comportara de manera ligeramente distinta, "pensarIa" uno de la misma manera? Claro que no, asI como el cambiar una lInea de cOdigo harIa que un programa actuase de manera muy diferente. Si las leyes de la fIsica no son mAs que un tejido cOsmico de cOdigo, entonces quizAs, sOlo quizAs.... Estos divagares mentales sin sentido me cansaron, y poco hicieron por reducir mis preocupaciones. A medida que mi conciencia se desvanecIa visiones de kernels, colibrIEs, y Computer Girls bailaron en mi cabeza. --- Me despertE bruscamente en medio de la noche. Sucede que veces mientras duermo me vuelvo muy consciente de mi mortalidad. Es raro, una realizaciOn estremecedora de que mi vida terminarA algUn dIa. No importa lo que hiciese, quE tan notable, noble o viles fuesen mis acciones, todo acabarIa. Una eternidad de nada, cOmo puede uno enfrentarse a eso? Me llenE de angustia a medida que me comenzaba a desesperar. Me levantE del sofA, necesitando moverme, sentirme mAs vivo de alguna manera. MirE por la ventana, tratando de calmarme. TratE de recordar cOmo eran las cosas Antes de que naciese, lo cual por supuesto era incapaz de hacer, pero que me parece deben haber sido muy tranquilas. Estar muerto, supuse, debe ser similar, quizAs no es un destino tan malo despuEs de todo. EscuchE mi cama crujir, los suaves pasos de Lan aproximAndose lentamente por detrAs mIo. Medio esperaba que intentase asustarme, pero ella tambiEn ya sabIa que habIa notado su presencia. Por el contrario, ella lentamente puso sus brazoz alrededor de mi pecho, apretando una mejilla contra mi espalda. Nos quedamos ahI parados, silenciosamente ba~nAndonos bajo la luz de la luna, sintiendo nuestras respiraciones a travEs de nuestros cuerpos. Repentinamente mis ojos se llenaron de lAgrimas. "Tengo miedo Lan," murmurE. Ella no respondiO, pero me abrazO con poco mAs de fuerza. "Baka," susurrO. No sE cuAnto tiempo nos quedamos ahI, juntos, pero pronto escuchE a Lan roncando delicadamente, apretada aUn contra mi. Tratando de no despertarla, llevE a Lan a la cama y la metI entre las cobijas. AdmirE sus rasgos durantes unos momentos Antes de regresar al sofA. A medida que el sue~no me vencIa nuevamente deseE que lo que me habIa dicho fuese cierto, de que en realidad existiese un "Programador Maestro". HabIa programado un cielo tambiEn? Lo habitaban serafines de Hollerith y Angeles binarios? HabrIa un lugar para mI? Pronto me volvI a dormir, y no despertE hasta la ma~nana. --- AbrI los ojos lentamente. La ventana que se encontraba frente al sofA se habIa convertido en una pared blanca, mi vista completamente obstruida por una densa tormenta de nieve. Mis temores olvidados, me estirE, dando un gran bostezo. Me levantE silenciosamente, esperando poder ver a Lan dormir. Me fuI de puntillas hacia mi recAmara, atisbando hacia adentro. Ella no estaba ahI. ComencE a temblar, levemente al principio. Se intensificO luego de revisar la cocina y el ba~no. Para cuando me sentE frente al monitor apenas si podIa teclear, mis dedos temblaban fuera de control. El ruido del mOdem jamAs se habIa hecho tan largo. Contuve la respiraciOn. 08:22am up 2 days, 4 hrs, 44 min, 1 user, load average: 1.01, 1.03, 1.00 67 processes: 65 sleeping, 1 running, 7 zombie, 0 stopped CPU states: 99.1% user, 1.2% system, 0.7% nice, 0.0% idle Mem: 64088K av, 63111K used, 32K free, 21675K shrd, 11566K buff Swap: 39236K av, 19248K used, 19988K free 33371K cached PID USER PRI NI SIZE RSS SHARE STAT LIB %CPU %MEM TIME COMMAND 55 mp 16 20 54732 49521 9486 R 0 98.7 97.7 25H Lan 76 mp 16 0 536 536 396 R 0 1.1 0.8 0:01 top 1 root 0 0 340 340 276 S 0 0.2 0.5 0:16 init 3 root -12 -12 0 0 0 SW< 0 0.0 0.0 0:00 kswapd 6 root 0 0 304 304 252 S 0 0.0 0.4 0:00 mingetty 4 root 0 0 0 0 0 SW 0 0.0 0.0 0:00 nfsiod 5 root 0 0 312 312 256 S 0 0.0 0.1 0:00 kerneld 2 root 0 0 0 0 0 SW 0 0.0 0.0 0:00 kflushd "Solo unas cuantas horas mAs..." susurrE. Algo aliviado y confundido al mismo tiempo, interrumpI "top". HabIa llegado un nuevo email. Querido Bakecchi, Babeas cuando duermes, lo habIas notado? Pobre Lan-chan! Clavada con un baboso! :P Watashiwa doko ni irudeshou? Eh? Eh? Adivina? Si? No? On what page of the book of sand? Surrounded by books I find myself, and I've just seen the girl of your eyes -_^ A presto, --Lan-chan Me fijE el la direcciOn de donde habIa llegado el email: cg_lan@hotmail.com. Lan ciertamente era astuta, y no se daba por vencida fAcilmente. "La ni~na de mis ojos," pensE a medida que me preparaba para salir. Ni siquiera notE el viento helado contra mi cara a medida que un sentimiento inquietante crecIa dentro de mI en camino a la librerIa. No era sOlamente el que estaba nervioso con respecto a la chica de pelo negro, o preocupado por Lan y la desestabilidad creciente de mi computadora. No, era la duda inquietante que flotaba a borde mismo de mi mente: "Cual?" --- EncontrE a Lan en el segundo piso, en la secciOn de cOmputo. Por cinco dOlares la hora uno podIa "surfear la red", aunque parecIa que Lan sOlamente estaba leyendo Usenet a travEs de Deja News. Me llamO la atenciOn lo pAlida que estaba, aUn cuando desviO la vista del monitor y se levantO. De nuevo se habIa puesto mi capucha de picos y la chamarra de mi mamA. Aunque no se la habIa desabrochado, notE que llevaba puesta su ropa retro por debajo. "He estado leyendo algunos de Estos mensajes sobre Estos personajes de caricaturas que tanto te gustan. QuE bola de perdedores! Puedes crees que hasta escriben sus fantasIas? Y que CUALQUIERA las puede ver?!?" "Lan," dije, no un poco exasperado, "por quE estAs aquI? Estoy preocupado por Este asunto de la computadora, hay una fuga de memoria..." "Pffft!" contestO Lan groseramente, "No te hagas el que no sabe! Luego del espectAculo patEtico de ayer hay que arreglar las cosas, rApido!" "Arreglar? De quE hablas?" "El libro que compraste ayer estA defectuoso. Como no tienes el recibo tienes que hablar con la vendedora para que lo puedas cambiar." "Defectuoso? De quE estAs hablando?" Lan me entregO la copia de "Flores". "Le faltan las Ultimas diez pAginas," me dijo. PasE las pAginas de libro. El texto terminaba abruptamente en la pAgina 162. "Lan, cOmo sabes que faltan _diez_ pAginas?" La Computer Girl sonriO astutamente. Era, sin embargo, una expresiOn algo cansada. "Lan, Esto es una tonterIa, deberIamos ir a mi oficina y..." "Oh, que baka cabeza-dura que eres! Por quE has de antagonizar a Lan-chan de Esta manera?" suspirO. "Yo antagonizar? Escuchame..." Lan se sentO abruptamente, como si hubiese perdido el balance. Yo me arrodillE frente a ella, temiendo otro sIntoma de su deterioro. En respuesta a mi preocupada expresiOn Lan simplemente me sonriO encantadoramente. "Escucha," me dijo, "sOlo has Esto por Lan-chan, OK? Luego harE lo que me pidas. Bueno, excepto por nada ecchi..." SuspirE. "OK, voy a cambiar el libro y luego nos..." "PIdele una cita." "QuE? Ahora? Pero..." Lan cerrO los ojos, hizo puchero, y se cruzO de brazos, dAndome la espalda. "OK, OK! Lo que quieras! Pero despuEs nos vamos no importa lo que ella diga, de acuerdo?" La cara de Lan se iluminO. "De acuerdo!" "SOlo espErame aquI, promEtemelo, OK?" Lan-chan se agachO para darme un abrazo. No esperaba eso. SusurrO algo en mi oIdo, que en ese momento me pareciO fuE "hai". IntentE abrazarla pero me soltO y ya no tuve oportunidad. Me levantE lentamente, un poco aturdido. "Vamos!" ella dijo, suavemente. AsentI estUpidamente, sonriEndole con tristeza, y me dirigI a las escaleras elEctricas. Mientras caminaba me dI vuelta y le dI a Lan una mirada furtiva que no notO. Ella se encontraba mirando al monitor, no leyendo, sino mirando la pantalla con a~noranza, acariciando la superficie con tres delicados dedos pAlidos. Cuando me dI vuelta un verso sonaba dentro de mi mente: Touch my world with your fingertips And we can have forever... --- Ella no estaba ahI. RevisE el piso entero, hilera por hilera. "Le puedo ayudar?" alguien detrAs mIo preguntO. ReconocI a la empleada de la librerIa. Era una mujer mayor, un poco gorda, que sin duda me habIa visto ya varias veces por ahI. "Um, quisiera cambiar Este libro," le dije, algo apenado. NotE que llevaba una copia de "La Iliada". "Tiene que llevarlo al primer piso, al mostrador de servicio al pUblico," respondiO cortEsmente. "Uh, sI, pero, um, perdI el recibo, y estaba pensando que quizAs pudiese hablar con la persona que me vendiO el libro. Una mujer jOven? Largo pelo negro?" (Casi dije "bonita"). "Lena? Me temo que ya no trabaja mAs aquI, justo Esta ma~nana vino a recoger sus cosas. Pero no creo que haya problema, no necesariamente requerimos el recibo para un cambio." Me quedE ahI parado, estupefacto. "La persona del mostrador le podrA ayudar. Se~nor?" "Um, sI... gracias," contestE, aUn atontado. Es difIcil describir lo que sentI en aquel momento. Sorpresa, claro, pErdida quizAs -- y la certeza de lo que debIa hacer. Con una mezcla de regocijo y preocupaciOn, me dirigI hacia las escaleras elEctricas, gradualmente apretando el paso, bajando rApidamente los escalones mecAnicos. Estaba casi corriendo para cuando lleguE a la secciOn de cOmputo. --- Ella no estaba ahI. La computadora que Lan habIa estado usando se encontraba abandonada, su pantalla de login pidiendo insertar una tarjeta. Mis piernas flaquearon. FuI al mostrador de Ordenes epeciales que se encontraba cerca de ahI, donde dos tipos se aburrIan en frente a sus computadoras. HabIan visto a una mujer jOven hacIa unos minutos frente a aquella mAquina? TenIa puesto una gorra extra~na. SI, en efecto la habIan visto. No parecIa sentirse bien, pero cuando le preguntaron si requerIa asistencia dijo que no y bajO por las escaleras. Sin siquiera darles las gracias partI, casI saltando al primer piso, corriendo hacia la salida. Vientos helados me golpeaban la cara cuando salI de la librerIa. Los cielos estaban nublados y oscuros, pero al menos ya no caIa nieve. MirE al mi alrededor, intentanto penetrar la densa multitud de consumidores navide~nos. Me encontraba a punto de dirigirme de regreso a mi apartamento cuando un destello rojo en la banqueta me llamO la atenciOn. Sucio, medio enterrado bajo la nieve, se encontraba la capucha de Lan. La levantE lentamente, y al subir la mirada me dI cuenta la direcciOn que Lan habIa tomado. ComencE a correr. --- CrucE las calles a ciegas, dirigiEndome hacia la universidad. El colegio estaba desierto, como era de esperarse una frIa ma~nana de Domingo. En el camino tenIa que cruzar el Queen's Park, donde temerarias ardillas comen de la mano de uno en los cAlidos dIas de verano. A medida que me acercaba al centro del parque la nieve se volvIa mAs profunda, hasta que subiO por arriba de mis rodillas. Ya exhausto de tanto correr me estaba costando trabajo respirar, y tuve que parar por un momento. MirE a mi alrededor, a travEs del vapor que salIa de mi boca. El parque estaba desierto, cubierto con una uniforme sAbana blanca. De repente notE un oscuro montIculo a mi derecha, a media cuadra de donde me encontraba. Me llevO un minuto entero reconocer su vaga forma semi-enterrada. Lan. Con las pocas fuerzas que me quedaban corrI hacia ella, torpement caminando sobre la nieve. ParecIa estar tan lejos de mI. Con un tremendo esfuerzo finalmente caI junto a ella, rApidas nubes saliendo de mi boca con cada respiro. "Lan! Lan!" gritE, rodaAndola sobre su espalda, colocando su cabeza sobre mis rodillas. Mi voz sonaba distante, apagada. Lan de alabastre temblaba, sus vivaces ojos oscurecidos y cansados. Ella moviO sus labios, pero no trataba en realidad de hablar, simplemente formaba las palabras. QuE fueron nunca lo supe. "No te preocupes, Lan...." dije, con mAs miedo que convicciOn. TenIa que sacarla de ahI. Obtener ayuda. MirE a mI alrededor. Nadie. Lo tendrIa que hacer yo solo. Mi estOmago me dolIa, casi no podIa pararme. Puse los brazos de Lan alrededor de mis hombros. Tanto frIo. TratE de levantarme. Mis botas se resbalaban en la nieve. Tan dEbil. Otro intento. Con cuidado. Con cuidado. LogrE que los brazos de Lan rodearan mi cuello. Mis piernas temblaban de tal forma que temI que cayEsemos. Sus manos estaban tan frIas. TenIa que empezar a caminar. No pienses, camina, sOlo camina. "Sostente, Lan," le dije, "sostente con fuerza." No quiso, o no pudo. ComencE a caminar. La sostuve por los dos. --- CarguE a Lan por lo que me pareciO un tiempo muy largo. Nadie a la vista, la nieve de nuevo cayendo inexorablemente. Mi respiraciOn se dificultaba, mis brazos me dolIan. Y Lan tan quieta, tan callada. IntentE hablar con Lan, confortarla. No podIA. Nausea, una sobrecogedora urgencia de vomitar. Tuve que para un momento. Por quE estaba tan mareado? Mucosa salada cubrIa mis labios. Los lamI. Lan. ComencE a caminar de nuevo. Banquetas desiertas, veredas desiertos. Nieve. Una escalera, las monta~nas eran diminutas en comparaciOn. Me arrodillE frente a la entrada del edificio en el cual se encuentra mi oficina, Lan aUn encima mIo. Torpemente busquE mi llaves, mis dedos congelados rehusando moverse. AUn de rodillas me arrastrE hacia la cerradura, hasta que finalmente logrE abrir la pesada puerta. EntrE a gatas, arrastrando a Lan detrAs mIo. De alguna manera me puse de pie, tambaleAndome junto con Lan hacia los elevadores. EmpujE el botOn con mi codo. Una vez adentro la apoyE contra la pared. De no haber sido por su palidez fantasmal hubiese jurado que dormIa. Primer, segundo, tercer piso. Lan se moviO ligeramente. "Casi llegamos, Lan, casi llegamos...." sussurE. Cuatro, cinco, seis. Las puertas del elevador se abrieron, y carguE a Lan esos Ultimos pasos hasta mi oficina. A pesar de la agonIa de mis brazos sentI algo extra~no, algo que me llenO de temor: Lan se estaba haciendo mAs ligera. "No, Lan, no..." sussurE, a medida que corrIa por el pasillo. ApoyE a Lan contra mi espalda para abrir la puerta de mi oficina. En el momento que le dI vuelta a la llave caImos hacia adentro, Lan encima mIo. Con delicadeza colcoquE su cabeza sobre las losas del piso, y me dirigI hacia la computadora. El guarda-pantalla xlock ya se habIa estrellado. Ni siquiera tratE de teclear nada. Las ventanas estaban desapareciendo rApidamente, una tras de otra, en un parpadeo. Falto de memoria, abrumado por la falta de recursos, el sistema se estaba desintegrando. La pantalla parpadeaba a medida que el manejador de ventanas colapsaba y el kernel se quejaba de su muerte inexorable. Ya no estaba viendo el monitor. De rodillas junto a la moribunda Lan, la abracE lo mAs cerca posible de mI, con mAs fuerza que a la vida misma, rezando que por algUn milagro ella no me dejara. Mi Lan, incapaz de hablar, delicadamente acariciO mi cabello, hasta que sus tenues dedos no podIan ya tocarme, y no podIa yo sostenerla ya mAs. ParpadeO una vez... dos... y desapareciO. --- Hoy hace dos a~nos que Lan me dejO. Vine a la oficina Esta ma~nana como de costumbre, y llevE a cabo mis estudios durante el dIa hasta que mis compa~neros de oficina se fueron. Como he hecho todas las noches desde aquel dIa, comencE un par de sesiones de Lunx, y continuE mi sistemAtica, irOnica y cruelmente descarriada odisea. No me importa. A veces me pregunto si en realidad sucediO, si no fuE una compleja ilusiOn. La prueba de mi sanidad se encuentra escrita en un pedazo de papel que encontrE en un bolsillo, una letra que no es mIa, un mensaje que hace poco decifrE, 01001001 01101100 01101111 01110110 01100101 01111001 01101111 01110101 Hay mAs de cien millones de pAginas y sitios ftp en la red, mAs de diez mil millones de archivos en total, aumentando cada dIa en nUmero, pero sOlo uno me importa. SOlo uno. Al dIa de hoy, la sigo buscando. _________________________________ marco@chinook.physics.utoronto.ca Gunnm: Broken Angel http://128.100.80.13/marco/alita.html